Carlos Gamerro
Novelas y cuentos

El libro de los afectos raros (cuentos)

Norma, 2005; Interzona, 2015.
http://interzonaeditora.com/catalogo/narrativa-143/el-libro-de-los-afectos-raros-266

Nota de contratapa:

De los cariños inquietantes, de las atracciones imposibles, de los imperceptibles desvíos que en el camino del paraíso soñado conducen a los suburbios del infierno. Los cuentos reunidos en este libro son historias de amor, pero están lejos de cualquier romanticismo. Sus protagonistas se encuentran sumidos en tramas pasionales cuya expresión es la violencia, las relaciones de domesticación y dominio, las obsesiones y los siempre necesarios riesgos. Un imponente fisicoculturista vencido por una débil muchachita o por sus propias fantasías sobre ella, dos amigas que se persiguen por los vericuetos de una embarullada venganza, un maestro rendido a los pies de su pequeña alumna, dos ex amantes que se encuentran en un día perfecto para los últimos jirones de una conversación distorsionada por la locura.

El libro de los afectos raros es un compendio de sentimientos secretos, un conjunto de narraciones provocativas urdidas magistralmente a partir de las voces y susurros que se entrecruzan en los ritos del amor. Con una prosa brillante y atenta a las inflexiones de un lenguaje siempre en movimiento, Carlos Gamerro ofrece esta serie de intensos relatos que combinan dosis precisas de delirio, fervor y osadía.

Notas y novedades sobre
El libro de los afectos raros

“Bad Burgers” translated by Joey Rubin for The Argentina Independent. http://www.argentinaindependent.com/top-story/author-spotlight-carlos-gamerro-/

“Maudits Hamburgers” (“Las hamburguesas del mal”). Retors N° 11, Janvier 2011. http://retors.net/spip.php?article411

Norma y Ester: avatares de dos chicas de Munro. Versión teatral de “Norma y Ester” de Carlos Gamerro. Con Romina Sznaider y elenco. Dirección: Ana Franchini. (2009) www.teatroorfeo.blogspot.com www.normayester.blogspot.com

Juan Marcos Leotta: “Los raros afectos de Charly Gamerro” en
El interpretador
N° 20, octubre 2005. http://www.elinterpretador.net/20JuanMarcosLeotta-LosRarosAfectosDeCharlyGamerro.html

Algunas reseñas de
El libro de los afectos raros.

Afectos especiales


Son raros los afectos del título, y también los romances que habitan los relatos del último libro de Carlos Gamerro, pero sobre todo son extraños estos cuentos con relación a las novelas previas del autor de
Las Islas, El sueño del señor juez, El secreto y las voces y La aventura de los bustos de Eva, donde la política argentina ocupaba un lugar central, claro y explícito. En estos relatos – escritos entre 1987 y mediados de los años ’90 – la política, cuando aparece, lo hace de forma asordinada, como un clima, o incluso un malestar. El ejemplo más claro es “Tarde perfecta con una loca”: un exiliado voluntario explica la Argentina como si hablara de otro planeta no sólo lejano sino detenido en el tiempo _ “Serios problemas mentales: allá todavía sucede” -; y lo hace con una voz paranoica, aterrorizada, que no sólo teme un arranque de locura de su ex amante, sino una catástrofe mayor de la que se cree inmune (aunque claramente ya lo ha arrasado). En “El cuarto levantamiento”, los problemas cotidianos de una pareja tienen como telón de fondo una rebelión militar mirada por TV, y el problema mayor parece decidir si ella debe o no tomar el colectivo que pasa cerca del lugar de los hechos para ir a terapia, hasta que el tumulto de metralla y humo invade una pelea doméstica.

Pero el resto de los cuentos habitan en mundos cerrados, centrados en los personajes y su voces. “Ella era frágil” es un relato coral, una conversación entre un fisicoculturista abandonado por su pequeña (de tamaño) amante – mujercita que, según sus palabras, es una gozosa masoquista – y un compañero de gimnasio y concursos que trata de levantarle el ánimo e incitarlo a recuperar la musculatura perdida en más de un sentido; pero en la conversación se infiltra la voz de la chica, que tiene una mirada completamente diferente de la relación, y se instala la duda sobe el alcance de las fantasías. Es quizás el cuento más “argentino” del libro, quizás porque el macho destrozado recuerda los boxeadores arruinados tan presentes en ciertos cuentos nacionales de los años ’60, pero el juego perverso lo aleja de cualquier naturalismo aunque Gamerro maneje a la perfección la descripción de un mundo de gimnasios, trofeos y dietas. “Marina en so y azul cobalto”, el cuento as antiguo del libro, es notable porque a pesar de casi apoyarse en el lugar común
Lolita – un profesor enamorado de su alumna de nueve años - hay algo desenfadado y fresco que lo aleja de una relectura fría – o frívola -; algo del orden de la empatía, o quizás de la compasión: “Denunciame, gritame, decí que no entendés lo que estoy haciendo, llorá. Que nos sorprendan, que me llamen pervertido, asqueroso, cerdo. Pero estoy loco por vos, pendejita. Te amo, te deseo. Te tengo cerca y tu perfume me asfixia. Nada de lo que jamás hice me importa sin vos, vos, vos.”

“Norma y Ester” y “Fulgores nocturnos” funcionan en algún sentido como espejo: el primero es una violenta venganza cruzada de erotismo y amistad obsesiva en pleno corazón del conurbano bonaerense, con fondo de cumbia y peluquería; el segundo lo protagoniza un cocainómano que compara con Klimt o Schiele a ese cuerpo de mujer que perdió en una larga noche química, recién salido de una disco. Pero ninguno de los dos funciona tan bien como “Las hamburguesas del mal”, un cuento desolador, perfecto para el cierre, que al principio engaña como sátira hasta que irrumpen hambrientos revolviendo las bolsas de basura de McDonald’s, la soledad de un hombre que sondea Cajitas Felices y un Empleado del Mes que parece un pastor evangélico cruel que expulsa a los infieles del templo.

En todos los cuentos queda claro que Gamerro tiene una facilidad enorme para plantar ese detalle perfecto que define un ámbito, o para cambiar el registro de las voces sin caer nunca en un estereotipo; pero lo más importante de estos cuentos es que están impregnados de nostalgia, espontaneidad y una rara belleza, mucho más conmovedoras que cualquier virtuosismo.

Mariana Enríquez (Versión completa). Radar Libros, 2/20/05.

Vientos de los ochenta


Desde la aparición, casi mítica, de su primera novela,
Las Islas (1998), Carlos Gamerro se ha convertido en uno de los narradores ineludibles de su generación. En esa novela coexistían el capitalismo salvaje menemista, la tecnologización pseudo primer mundo de la Argentina de los noventa y un perimido comando de militares y ex combatientes dispuestos a recuperar las Islas Malvinas, todo argamasado bajo un ritmo magistral y un excelente manejo de la intriga.

La mayoría de los textos que ahora publica Gamerro en
El libro de los afectos raros fueron escritos antes de esa novela. Avatares del mercado editorial y su reticencia a la publicación de cuentos y relatos hacen que aparezcan con más de una década de retraso. Por esto, el libro podría verse como una preparación del terreno para lo que después sería la saga de Felipe Félix y Malihuel (enLas Islasy también en las novelasEl sueño del señor juez y El secreto y las voces) , ya que aparecen aquí, delineados, los principales rasgos de la literatura de Gamerro: el cruce feroz entre vida íntima y política nacional; el trabajo sobre el lenguaje , la oralidad y la cultura popular; la sexualidad como lugar de lucha y venganza y, sobre todo, el interés por sorprender al lector, por entretenerlo.

La literatura de Gamerro se asienta sobre tres pilares fundamentales: tramas magistralmente urdidas, personajes que sin resignar profundidad rozan todo el tiempo lo pop y una mirada entre crítica y humorística sobre la realidad nacional. Porque Gamerro escribe asido a su contemporaneidad, haciendo literatura sobre ella y tomando postura desde lo literario. Así, estos cuentos vienen teñidos por el aire de la primavera alfonsinista, como el relato “marina en sol y azul cobalto”, donde un padre obsesionado por la libertad como única posible vivencia del amor arrastra a su hija a límites y permisos extremos. O por el Buenos Aires de finales de los ochenta, en “Norma y Ester”, relato situado en una peluquería de Munro, ante la inminente quiebra de una fábrica de bombachas y bajo una atronadora música tropical.

El libro toma como eje temático las relaciones de pareja para, en cada uno de los cuentos, desmontar los mecanismos consensuados del amor entre un hombre y una mujer, y poner al descubierto sus lugares más extraños: desde la revancha y la desidia, hasta el sometimiento – en el largo diálogo entre dos fisicoculturistas que tratan de entender una venganza a punto de ejecutarse sobre ellos, en “Ella era frágil” – o la búsqueda de la mujer perfecta, encontrada y perdida en medio de las noches del jet-set de los noventa, en “Fulgores nocturnos.”

“El cuarto levantamiento” se destaca como uno de los mejores cuentos del volumen. Con sus freezers recién estrenados y las transmisiones televisivas de una abúlica sublevación carapintada, merece sumarse, con lamentable retraso, a los hitos de la ya canonizada literatura argentina de los ochenta.

Federico Falco (versión completa)Diario Perfil,9/10/05.