Carlos Gamerro
Novelas y cuentos

La aventura de los bustos de Eva.

Norma, 2002, Edhasa, 2011.
http://www.edhasa.com.ar/libro.php?ean=9789876281751&t=La+aventura+de+los+bustos+de+Eva

Nota de contratapa:

Fausto Tamerlán, presidente de Tamerlán e hijos, ha sido secuestrado por Montoneros, quienes entre otras exigencias han puesto la de colocar un busto de Eva Perón en cada oficina de la empresa – noventa y dos bustos en total. El encargado de adquirirlos será el jefe de compras Ernesto Marroné, quien muy pronto advertirá que hacerse de los bustos, lejos de ser un trabajo de rutina, es una misión sólo apta para ejecutivos de talla heroica. Pero Marroné, devoto lector de Cómo ganar amigos e influir sobre las personas, El samurai corporativo y otros libros de autoayuda y gestión empresarial, se siente el hombre providencial capaz de llevar a buen término la difícil misión, salvando a su presidente y así ascendiendo varios puestos en la resbaladiza pirámide del poder empresario.

La búsqueda de los bustos lo llevará, en un periplo entre picaresco y heroico, por los distintos ámbitos – desde la empresa a las fábricas sublevadas y al corazón de las organizaciones guerrilleras - de una Argentina que todavía se debate entre las amenazas de la dictadura y las promesas de la revolución. Al calor de los acontecimientos, e inspirado y fortalecido por la lectura de su nuevo libro de cabecera, Don Quijote, el ejecutivo andante, Marroné llegará a verse como un moderno caballero con una misión trascendental: penetrar el misterio de esa figura mítica llamada Eva Perón. Porque un ejecutivo andante también necesita de una dama a la cual servir, una dama que entre otras cosas le enseñará que “todos, en esta vida, tenemos nuestro 17 de octubre.” Marroné está convencido de que el suyo está golpeando a las puertas y llegará cuando resuelva el misterio de Eva Perón, cifrado en esos bustos que tan esquivos se le han vuelto.

Volviendo sobre historias y personajes de su novela Las Islas, Carlos Gamerro ofrece en La aventura de los bustos de Eva un libro absolutamente original que, a partir de una prosa satírica, inteligente y ácida, propone una mirada dislocada sobre el pasado argentino reciente.

Notas y novedades sobre
La aventura de los bustos de Eva:

Hernán Martignone: “Gamerristas de Gamerro” Reseña deLa aventura de los bustos de Eva. El interpretador libros, 6/9/2010 http://elinterpretador.wordpress.com/category/reediciones/carlos-gamerro/

Carlos Gamerro habla de su novelaLa aventura de los bustos de Eva. El interpretador libros, (audiovisual) http://elinterpretador.wordpress.com/category/reediciones/carlos-gamerro/

Carlos Gamerro: Excerpts fromThe Adventure of the Busts of Eva Perón and Las Islas. http://iwp.uiowa.edu/writers/archive/2008works/Gamerro_carlossample.pdf

Juan Leotta: “Si Evita viviera: generaciones a prueba en a novela de Gamerro”. El interpretador N° 28, sept. 2006. http://www.elinterpretador.net/28JuanLeotta-SiEvitaViviera.html

La aventura de los bustos de Eva (fragmento) http://www.elinterpretador.net/28CarlosGamerro-LaAventuraDeLosBustosDeEva-Cap8.html

Il dito di Tamerlán” (fragmento deLa aventura de los bustos de Eva traducido al italiano por Ilide Carmignani y Marcella Solinas).

The Adventure of the Busts of Eva Perón. And Other Stories, 2015. http://www.andotherstories.org/book/the-adventure-of-the-busts-of-eva-peron/

New Orleans Review, October 2015.
http://www.neworleansreview.org/the-adventure-of-the-busts-of-eva-peron/

World Literature Today, September 2015. http://www.worldliteraturetoday.org/2015/september/adventure-busts-eva-peron-carlos-gamerro

Workshyfop. April 13, 2015.
http://workshyfop.blogspot.co.uk/2015/04/review-adventure-of-busts-of-eva-peron.html

The Skinny. March 2, 2015.
http://www.theskinny.co.uk/books/book-reviews/the-adventure-of-the-busts-of-eva-peron

Booktrust. http://www.booktrust.org.uk/books/view/34312

Foreword Reviews. February 27, 2015.
https://www.forewordreviews.com/reviews/the-adventure-of-the-busts-of-eva-peron/


Kirkus Reviews, January 2015.
https://www.kirkusreviews.com/book-reviews/carlos-gamerro/the-adventure-of-the-busts-of-eva-peron/





El pasado y su sátira total


Una reseña deLa aventura de los bustos de Eva.
Diario La Nación. 28 de noviembre 2004.

En un artículo publicado en la revista Punto de Vista en diciembre de 2002, María Teresa Gramuglio revisó las formas en que la última dictadura militar había ingresado a la novela argentina, desde las primeras publicaciones hasta las más recientes en ese momento, como Villa (1995), de Luis Gusmán, y Dos veces junio (2002), de Martín Kohan. De su análisis, surgía un interrogante atendible: ¿por qué, si novelas como Los pichyciegos (1983) de Fogwill o Las Islas (1998) de Carlos Gamerro se permitían un tratamiento antiheroico y picaresco de la Guerra de Malvinas, no sucedía lo mismo con las novelas que vuelven sobre la represión, los secuestros y las desapariciones? El artículo no ofrecía una respuesta, pero proponía, al menos, una valiosa orientación para su búsqueda: "Alguna vez habrá que interrogar a fondo esa diferencia, que de algún modo reduplica el tratamiento diferente que se dio a los sobrevivientes de las dos tragedias". Una lectura similar podría extenderse a los años previos al golpe, cuando las organizaciones armadas cobraron protagonismo y la Triple A operó con el visto bueno del gobierno.

Algunas de las reivindicaciones ideológicas, construcciones míticas o discursos triunfantes que afianzaron ese "tratamiento diferente" de la historia, tanto en la literatura como en otros discursos sociales, son felizmente conjurados en La aventura de los bustos de Eva, la cuarta novela de Carlos Gamerro. Egresado de Letras de la UBA, docente y traductor, el autor afirma con esta novela un proyecto narrativo sólido, que se inició con Las Islas y continuó con El sueño del señor juez (2000) y El secreto y las voces (2002). Mucho del delirio, el derroche y la sátira de Las Islas se retoma en esta novela, aunque enfocado ahora en temas que tensionan más provocativamente el horizonte de lectura: los montoneros, Eva Perón y su fusión en la "Evita montonera".

La novela comienza con un prólogo engañoso: el protagonista Ernesto Marroné, ejecutivo de la constructora Tamerlán, descubre un póster del Che Guevara en el cuarto de su hijo y decide "que el momento de hablar de su pasado guerrillero había llegado". Descrito con todas las marcas estereotipadas del ejecutivo de los noventa (residencia en un country, práctica de golf, educación en el St. Andrew´s, pasado de rugbier), Marroné encarna a un pusilánime bovarista que conduce su vida según los dictados del libro Cómo ganar amigos e influir sobre las personas, de Dale Carnegie, y otros volúmenes de autoayuda y gestión empresarial tales como Don Quijote, el ejecutivo andante o El samurai corporativo. Su "pasado guerrillero" no es más que la broma anticipatoria con la que nos recibe la novela; Ernesto Marroné es el blanco perfecto sobre el cual volcar una larga aventura en una fábrica tomada, en la que se involucra por azar, y su progresiva fascinación por Eva Perón.

La hora del "heroísmo" le llega a Marroné cuando debe hacerse cargo de la última exigencia de los montoneros para liberar al gerente, Fausto Tamerlán: colocar en cada una de las noventa y dos oficinas un busto de Eva. En el contexto de los años previos al golpe, su búsqueda se convierte en un calvario similar al del pobre Cándido de Voltaire: la yesería a la que acude por el pedido es tomada por los trabajadores, bajo la coordinación de montoneros. Lo retienen como rehén junto al resto de la gerencia y en las largas horas de cautiverio, asiste a una descontrolada fiesta de alcohol y prostitutas que los sindicalistas corruptos facilitan a sus jefes. Liberado de ese sector, intenta reanimar a los administrativos con sus inefables técnicas de autoayuda, pero provoca una decadente rebelión de oficinistas. Más tarde, se "proletariza", logra pasar por dirigente montonero y resuelve patéticamente las riñas de la toma. Escapa de la represión policial, se esconde en una villa y finalmente se topa por azar con la "Fundación de Ayuda Sexual Eva Perón", donde varias decenas de símiles de Eva deleitan a los clientes.

Entre los varios aciertos de la novela, se encuentran las prácticas lectoras de Marroné, dado que sus reacciones catárticas son la clave de su posterior fascinación por Eva. Porque Marroné, que comienza el periplo sin ningún interés particular por los bustos, durante la toma se topa con una fotonovela, "Evita montonera", y cae presa del relato. El poder que irradia el mito peronista captura incluso a un yuppie "apolítico" y es tan prolífico que permite que se lo someta a las más torcidas lecturas. Para Marroné, Evita es "la mujer-samurai" y un modelo de liderazgo que daría motivo al libro Eva Perón en la empresa. Sus ideas ridículas ilustran, con óptica exacerbada, los usos y la mecánica de los mitos en la Argentina.

Por otro lado, como ya sucedía en Las Islas, aparecen en esta novela escenas antológicas en donde lo sexual desborda, explota desmesuradamente, condensando una clave, a su vez, sobre las relaciones de poder. A la inicial escena en la que Tamerlán veja a un azorado Marroné (una particular forma de capturar el "alma de sus empleados"), le sigue, ya hacia el final, el recorrido por la Fundación de Ayuda Sexual Eva Perón, un prostíbulo "temático" donde altos ejecutivos, militares y en menor medida sindicalistas nostálgicos van no sólo a saciar apetencias sexuales sino también a expiar la intensa pervivencia del mito. Las palabras que Gamerro pone en boca del guía del prostíbulo arriban a una maravillosa síntesis, la que cifra en clave sexual las esquirlas que el peronismo desperdigó y que aún punzan sobre los cuerpos: "Acá, en general, vienen dos clases de personas. Están los que vienen a humillarla, y están los que vienen a dejarse humillar por ella".

Mientras este tratamiento de Eva continúa y extrema una línea rastreable en obras de Copi, Leónidas Lamborghini o Néstor Perlongher, la desacralización de la figura del militante a través de la risa es, paradójicamente, una de las propuestas más serias y actuales de la novela. La risa confronta al lector con sus propios límites y lo fuerza a preguntarse por los fundamentos de esos límites. Algunos considerarán que la militancia armada de los setenta no es tema de bufonada; otros, que Eva Perón no es motivo de sátira. Pero La aventura de los bustos de Eva, en su vivisección de mitos operantes y en su desacralización de figuras hiperbólicamente canonizadas o denostadas, propone un efectivo lenguaje literario que se le anima, al menos, a dos fantasmas que todavía se entrometen en la lectura de esos años: la culpa y el mensaje, acaso involuntario, del miedo.

Soledad Quereilhac - versión completa.